martes, 29 de junio de 2010

Los tres grados del sacerdocio:

a) Obispos : Un obispo es un sacerdote que recibe el sacramento del orden sacerdotal en su máximo grado, que es el. Desde un punto de vista etimológico es aquella dignidad eclesiástica encargada del control y vigilancia del cumplimento de las leyes de la Iglesia o derecho canónico en el territorio de su jurisdicción o diócesis. En el más estricto sentido de tal derecho canónico, es el miembro de la Iglesia que ha recibido la plenitud del sacerdocio ministerial por el sacramento del orden, sucesor de los apóstoles y pastor encargado del gobierno de una diócesis; en virtud de la "colegialidad", comparte con el Papa y con los demás obispos la responsabilidad sobre la Iglesia entera.

b)Presbíteros: En la Iglesia Católica son los conocidos comúnmente como sacerdotes o "curas". Son varones que han recibido el segundo grado del sacramento del Orden Sacerdotal, el más conocido. Su función es celebrar la Eucaristía y administrar los demás Sacramentos, salvo la confirmación y la ordenación sacerdotal, reservados al obispo. El presbiterado es el ministerio que desempeñan los miembros de la Jerarquía en la Pastoral: párrocos, vicarios y capellanes. En el caso de la Iglesia ortodoxa los presbíteros pueden administrar seis de los siete sacramentos, siendo la excepción el sacramento del Orden Sacerdotal, reservado a los obispos. En otras iglesias del ámbito protestante se denomina presbítero o anciano a diversos oficiantes no sacerdotes.

c) Diáconos : Un diácono es un hombre que ha recibido el primer grado del sacramento del Orden Sagrado por la imposición de las manos del Obispo.

Propiamente, según el Catecismo de la Iglesia Católica, los diáconos no son sacerdotes, a pesar de sí pertenecer al orden sagrado: en el momento de recibir el sacramento del orden sacerdotal en el grado de diaconado el fiel pasa a ser clérigo. Aunque actualmente ha desaparecido la tonsura, en el derecho canónico antiguo, el fiel se convertía en clérigo al recibir la tonsura (que se realizaba tanto a diáconos, como a presbíteros y obispos).

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